Recuerdo y presente del joven Alexei Jaccard, detenido desaparecido suizo-chileno

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UNO DE AQUELLOS HEROES CHILENOS OLVIDADOS EN LAS PÁGINAS DE LA HISTORIA OFICIAL

Por Paulina Jaccard nacida Veloso, esposa de Alexei Jaccard, Santiago (Chile)

El 17 de mayo de 1977, hace ya 36 años, el joven estudiante chileno – suizo, Alexei Jaccard, fue detenido en Buenos Aires por la policía, en una operación conjunta de las policías argentina y chilena, permaneciendo desde entonces desaparecido. En el mismo momento y ciudad, se detenía a otros chilenos militantes, poniendo de esta forma un trágico punto final a un nuevo intento de articulación política de la resistencia comunista a la dictadura de Pinochet. Alexei, era así una nueva víctima de la coordinación de las policías del cono sur de América, a la que se le llamó Operación Cóndor. Alexei tenía entonces 25 años, se había casado hacía un año, en febrero de 1976; y estudiaba en la Universidad de Ginebra.

Vino a Suiza, en 1974, porque era el país de su abuelo; y en Chile, después de haber sido detenido inmediatamente después del golpe militar de Pinochet, y ser dejado en libertad dos meses más tarde, su familia pensó que el retorno a la patria de los ancestros, en esa etapa juvenil de la vida, le permitiría formarse y escapar de la fuerte represión del gobierno contra los partidarios del gobierno de Salvador Allende. De allí que estaba instalado en Ginebra. Sin embargo, Alexei siguió ligado al Partido Comunista, el que junto a los demás partidos políticos de izquierda que formaron el gobierno de Allende, se organizaron en el exilio para ayudar a quienes en el país intentaban organizar la resistencia.

Alexei era un joven idealista, muy fuertemente comprometido con las ideas de igualdad y libertad del ser humano; que amaba a Chile; que le gustaba la vida sencilla, cercana a la naturaleza; y se conmovía profundamente con la música y la poesía. Creía que el ser humano tenía el derecho de forjar su destino. Era alegre, conversador y le gustaba compartir los buenos momentos con sus amistades. No tenía precisamente un espíritu de suicida, sin embargo siempre fue una persona valiente y generosa, quizás incluso confiaba demasiado en sus propios recursos de sobrevivencia. Esta breve descripción, de una muy bella persona, en todo su extenso sentido, es la introducción necesaria que explica por qué Alexei, quien gozaba de la tranquila vida de estudiante en la hermosa Ginebra, estuvo dispuesto a participar en una operación peligrosa, en la lucha política clandestina en Chile, que finalmente lo llevaría a su desaparición.

Pero además se requiere entender los contornos de esa lucha política clandestina, y las formas que había adoptado la represión política en Chile para combatirla. En ese entonces, los militantes de los partidos políticos de izquierda intentaban reorganizarse clandestinamente, 354 mantener viva la organización, la estructura partidaria, siendo esa la primera tarea que asumen los partidos políticos en Chile, desde el mismo septiembre de 1973, en un intento por sobrevivir a la represión a efectos de algún día retomar la senda democrática. La actividad en unos inicios era muy limitada; se trataba sobre todo de mantener los contactos, transmitir las primeras opiniones y análisis políticos, en especial, compartir cierta mística, la idea de que a pesar de todo estábamos vivos. La actividad consistía en juntarse en grupos pequeños, analizar el momento político, compartir opiniones; tener nexos con los partidos aliados; mantener la estructura nacional; todo ello en una perspectiva de futura rebelión.

En esa época, quienes participábamos en dichos actos, teníamos una idea de urgencia, de necesidad imperiosa; aunque existía cierta conciencia de nuestras propias limitaciones y claramente masticábamos el peligro. La historia aún no ha reconocido todo el valor y la importancia de aquella primera actividad de organización clandestina, que se lleva a cabo desde el año 1973. Ciertamente, sin esos actos de organización prematuros y gestos de oposición, de aquella primera etapa, no hubiere sido posible la acción posterior que llevó a una organización más numerosa de los pobladores, de las federaciones de estudiantes; de los sindicatos y organizaciones gremiales; y finalmente a la masificación de los actos de protestas, básicamente producidos en la década del 80; todo lo cual es el sustento material que posibilitó la derrota a la dictadura. Hablar de Alexei permite recordar la historia de la dictadura en Chile.

Pero también, y sobre todo, valorar y rendir homenaje a aquellos hombres y mujeres que se arriesgaron y entregaron su vida, con una enorme convicción y coraje, en aquellos primeros tiempos post dictadura, cuando el silencio y el miedo nos acompañaban cotidianamente. El régimen de Pinochet, tenía muy claro que era muy importante eliminar ese trabajo clandestino prematuro a efectos de destruir la posibilidad de organización de aquellos partidos políticos. Por ello, desde temprano, la dictadura militar instaló un sistema de represión selectivo y sistemático, además de cruel. Su propósito declarado era exterminar todas aquellas organizaciones políticas que habían adscrito a la Unidad Popular, así como obviamente eliminar a sus partidarios. Para ello, además de decirlo en su discurso, a veces subliminalmente, otras derechamente hablando de perseguir y exterminar a los “humanoides”; y de esta forma otorgar el sustento ideológico justificativo de la represión, muy rápidamente instalado el gobierno, organizó una policía especial dirigida a esta represión. De manera que, después de las detenciones masivas del año 1973, que permitieron tener el control político de la situación, generar el miedo masivo y la sumisión consecuente en el conjunto de la población; la represión ya desde 1974 se dirigió básicamente a eliminar las personas y desarticular las organizaciones políticas claves que pudieren liderar la oposición y que en esa época intentaban rearmarse.

En ese contexto, la persecución se dirigió en contra de los partidos políticos de izquierda; entre ellos, aquellos con fuertes raíces históricas, los partidos socialista y comunista. En esa persecución atroz, el Partido Comunista perdió casi íntegramente dos directivas nacionales completas. Entre los años 1976 a 1977, fueron detenidos uno a uno los dirigentes, en diversos lugares en que intentaban reunirse clandestinamente; o bien en ciertos casos, en las propias casas en que permanecían escondidos. Todos aquellos dirigentes fueron hechos desaparecer; es decir, después de haber sido detenidos, nunca más se supo de ellos; y ningún organismo estatal reconoció su detención. En pocos casos, aparecieron sus cuerpos. Ahora sabemos que hubo, además, un centro de detenidos de exterminio, destinado sólo a militantes comunistas que participan en esa tarea de organización; el cuartel ubicado en la calle Simón Bolívar, que 355 dirigía el mismo Manuel Contreras, Jefe de la policía secreta, Dina. Allí llegó Alexei, desde Buenos Aires, probablemente el mismo mes de mayo de 1977.

Fue entonces, que en medio del caos interno por la pérdida de las cabezas políticas, desde el exilio, los dirigentes del Partido Comunista programaron la instalación de una nueva directiva que se formaría en Buenos Aires, desde donde se dirigiría el Partido Comunista en Chile. Sin embargo, la instalación de ese equipo fracasó, siendo detenidos y hechos desaparecer todos los que participarían. Alexei tenía misiones específicas y acotadas, traía dinero desde el exterior y debía establecer los nexos entre el exterior y el interior del partido; después debía regresar a Ginebra y, posteriormente, volver a Buenos Aires y así sucesivamente. Fue detenido en Buenos Aires al día siguiente de su llegada, esto es, el 17 de mayo de 1977. Increíblemente, y muestra de la debilidad de la organización, sólo lo supimos el 3 de junio. Desde esa fecha comenzamos una intensa campaña para lograr su liberación. En ese entonces no sabíamos que Alexei devendría en un desaparecido. Teníamos aquella ingenuidad que se produce enfrente de actos que por su extrema crueldad resultan inimaginables. No conocíamos, como lo sabemos hoy día, los alcances de la política represiva de la “desaparición”.

Por muchos años hicimos gestiones políticas y acciones judiciales destinadas a obtener un reconocimiento de la detención de Alexei, pensando que podía ser liberado en algún momento. Desconocíamos que la consigna del exterminio, en verdad, se aplicaba sistemáticamente. En ese contexto, en Suiza, se organizó un grupo de estudiantes, amigos, y profesores de la Universidad de Ginebra quienes protestaron e hicieron cientos de gestiones dirigidas a los gobiernos de Argentina y Chile para obtener la liberación de Alexei.

En esos actos tuvo una participación muy destacada quien era entonces Rector de la Universidad, don Justin Thorens, profesor de derecho quien no podía siquiera imaginar que en pleno siglo XX alguien pudiere ser detenido y su detención jamás ser reconocida por gobierno alguno; y por consiguiente no ser acusado ni juzgado como corresponde en derecho; simplemente volatilizarse. Muchos son los nombres que atesoro en mi memoria de quienes participaron en esos actos, de quienes estoy profundamente agradecida. En particular me emociona recordar a Roland Bersier, abogado de Lausanne quien incluso en uno de sus viajes a Chile fue expulsado desde el mismo aeropuerto. Al mismo tiempo, entablamos recursos de amparo en Buenos Aires y en Santiago, junto a una querella. Todo lo cual fue inútil. Fracasaban así las posibilidades que normalmente otorga el derecho. En verdad, la liberación no era posible, supimos recién ahora, por el curso de la investigación judicial que se lleva en Chile, que Alexei había sido ejecutado, muy probablemente el mismo año 1977, en el cuartel de Simón Bolívar, en Santiago.

Todos aquellos actos y gestos, en diversos contextos y oportunidades, de reclamo por los desaparecidos, de personas de muy distintas opiniones políticas, formuladas a tantos kilómetros de distancia de Chile, los destacamos hoy, no sólo porque tenían el valor de que podían eventualmente permitir salvar una vida entonces, sino que además porque eran y son la muestra más nítida de que el ser humano normalmente se conmueve frente a la injusticia, a la arbitrariedad, la ausencia de libertad y el dolor ajeno. Más aún, resulta destacable, cuando en Chile, los partidarios del gobierno dictatorial mantenían un profundo silencio, en una especie de complicidad con la represión y las muertes. Entonces, esos actos me emocionaban profundamente y me daban una esperanza en la vida y en los seres 356 humanos; y por ello estoy profundamente agradecida. Recuperada la democracia en Chile, continuamos intentando, vía sistema judicial, conocer la verdad de lo ocurrido en la detención de Alexei. Siempre creímos y afirmamos que él debía haber sido traído a Chile, no obstante toda la maraña de versiones y antecedentes que llevaban a la confusión.

Pero, es cierto, no teníamos certeza. Como antes señalé, sólo ahora, por las actuales investigaciones judiciales, sabemos que Alexei fue traído efectivamente a Chile y llevado al cuartel de Simón Bolívar. Por las declaraciones de los agentes de la policía que trabajaron en ese cuartel, ahora interrogados, hemos sabido que Alexei llegó herido y fue atendido por un médico, cuya identidad desconocemos. Llegó junto a otros dos detenidos, a quienes los agentes se refieren como “los húngaros”; la razón, tenían pasaporte húngaro. Probablemente, son los comunistas Ricardo Ramírez y Héctor Alvarez. Los agentes, todos los cuales están procesados, evitan, por cierto, hablar de las torturas. Pero en sus relatos van identificando a Alexei con una serie de datos que lo hacen inconfundible. Afirman que Alexei, a quien identifican como “el noruego”, seguramente confundiendo Noruega con Suiza, traía dinero para el partido comunista, incluso refieren la cantidad de dólares precisa que llevaba consigo. Se recuerdan que Alexei tenía 25 años, que era alto, dicen, medía 1 metro 83 centímetros, y tenía un año de casado. Todo lo cual coincide exactamente con la realidad. Además, una agente recuerda que tenía una nariz muy perfilada. Pero quizás una de las declaraciones más impresionantes para la familia es aquella de una agente que recuerda que Alexei le pidió calcetines porque tenía frío en los pies. Declara que se ella los llevó al día siguiente, sin embargo – agrega -, él ya no estaba en su celda. Según otro agente relata, Alexei fue eliminado con gas.

Cuando leí, en las declaraciones que constanen un expediente judicial, que Alexei había pedido calcetines me produjo una emoción muy profunda. Primero porque ese hecho me llevada a reconocerlo totalmente, Alexei siempre tenía frío en los pies; reconocí sus palabras pidiendo calcetines. Sin embargo, quizás lo más importante es que incluso en aquellas circunstancias de extremo apremio, soledad, y trato cruel, Alexei creyó en la posibilidad de un gesto humano, pedirle a uno de sus carceleros una pequeña ayuda que, además, según nos cuentan, llegó, aunque tarde. Alexei creía infinitamente en la bondad y generosidad espontánea del ser humano. Por ello, en ese momento de crueldad e inhumanidad infinita, Alexei apeló a un simple gesto de solidaridad humana. El recuerdo de los calcetines nos ha traído, otra vez, a Alexei a nuestras vidas presentes.

Llama la atención que a más de 30 años de aquellos hechos, agentes de la policía secreta, se acuerden, por ejemplo, de la nariz perfilada de Alexei. Cómo habrá impactado en las vidas y en los recuerdos de aquellos agentes todos esos tenebrosos momentos, en que ellos fueron los protagonistas activos del exterminio, que los lleve a acordarse del detalle de la nariz de uno de los tantos detenidos que ellos torturaron. En fin, es cierto que estos agentes no declararon espontáneamente. Más bien, mientras no se supo de la existencia de este cuartel secreto, pudieron aparentemente mantener una vida normal, insertos en el Chile cotidiano. Sólo porque uno de los agentes habló ante la policía reconociendo este centro de detención, a comienzos del año 2007, instado por una paciente y permanente investigación judicial y policial sobre todos estos hechos, los agentes de ese centro de exterminio, fueron arrestados y obligados a declarar.

Y fueron uno a uno reconociendo los hechos que ahora hemos ido conociendo. Así se supo que en ese centro de detención se torturó y asesinó a los máximos dirigentes del Partido Comunista; entre otros, a su Secretario General. Esta parte de la vedad 357 que ahora aparece nos muestra la importancia de los procesos judiciales en Chile, aún en curso; y la necesidad que ellos se mantengan hasta que la verdad, cuan completa sea posible, se obtenga. Esperamos que aunque sea por un momento, algunos de esos agentes de la policía secreta de Pinochet, recuperen algo de la humanidad perdida para conocer más detalles de los últimos momentos de la vida de Alexei y las circunstancias precisas de su muerte. Además de la necesidad histórica para Chile de conocer lo ocurrido en ese centro de detención, necesitamos imperiosamente como familia, conocer el detalle de la verdad de lo ocurrido; así como encontrar los restos de Alexei. Esa es parte de la verdad a la que aspiramos, que es por lo demás, aún posible de obtener; y que permite sostener que el problema de los desaparecidos también es un problema del presente.

Fuente: Revista RePenser l’Exil – El otro 11 septiembre in http://www.exil-ciph.com

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La campagne électorale de Salvador Allende pour la présidence du chili

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Mémoire de COUSIN Michaël / Sous la direction de David GARIBAY

Mémoire soutenu le 08-09-2010 – SciencePo Lyon 

Table des matières

Remerciements . . 4

Introduction . . 5

I) L’instrument indispensable à la victoire : l’Unité Populaire. . . 11

1) Renouer avec le Frente popular : surmonter les dissensions pour l’emporter. . . 11

2) La difficile émergence de l’Unité Populaire autour d’un programme concret. . . 13

3) Allende : un choix raisonnable exempt d’enthousiasme et d’unanimité. . . 16

II) Sociologie d’une campagne électorale : la campagne d’Allende en 1970 et ses antécédents. . . 20

1) « Allende : candidat à la présidence » : la campagne de 1970 comme aboutissement d’un long cheminement. . . 20

2) Une machinerie de campagne bien rodée. . . 23

3) L’implication d’Allende dans une campagne de terrain et de proximité. . . 26

III) Les innovations de la campagne électorale de 1970. . . 30

1) L’essor des fresques murales. . . 30

2) La Nueva Canción Chilena chante pour Allende. . . 33

3) L’iconographie de l’Unité Populaire : l’exemple de l’affiche électorale de l’U.P. . . 36

IV) Des soutiens variés. . . 40

1) La sympathie internationale. . . 40

2) Le soutien des artistes et des intellectuels. . . 42

3) Le soutien des femmes et des masses laborieuses. . . 44

Conclusion . . 49

Annexes . . 52

Annexe 1 : Analyse de certains aspects de la campagne de Radomiro Tomic. . . 52

Annexe 2 : Analyse de quelques éléments de la campagne de Jorge Alessandri. . . 55

Bibliographie . . 59

Documents audiovisuels . . 60

Sitographie . . 60

Illustrations . . 60

Introduction

La comparaison entre Winston Churchill et Salvador Allende esquissée par Pablo Neruda, si elle n’est pas évidente, n’en n’est pas moins judicieuse. Comme celle de Churchill, la personnalité d’Allende a marqué l’histoire ; sa mort, mystérieuse, dans les décombres incendiés de la Moneda, le palais présidentiel chilien, a, quant à elle, marqué les imaginaires, et ce, bien au-delà du Chili. Néanmoins, si la mort et la présidence de Salvador Allende ont été l’objet de nombreux articles et ouvrages, son accession à la présidence, elle, demeure peu documentée, comme si son élection, en 1970, avait été une évidence. Or, force est de reconnaître que rarement, au Chili, une élection présidentielle a été disputée aussi ardemment que celle de 1970. Cette année là, en effet, ce sont pas moins de trois candidats pouvant tous prétendre à la victoire qui s’affrontent dans un climat délétère, la campagne étant émaillée de violences et d’attentats divers, commandités tant par l’extrême droite chilienne que par le MIR2 , groupuscule d’extrême gauche adepte des théories révolutionnaires. La droite conservatrice chilienne fait bloc autour de la figure charismatique de Jorge Alessandri, président de la République du Chili de 1958 à 1964, lui même fils de l’ancien président Arturo Alessandri (1920-1925 et 1932-1938) et qui, malgré ses 74 printemps, demeure un redoutable animal politique et, jusqu’au dernier jour, le rival le plus sérieux d’Allende. 

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Source:Sciencepo Lyon 

 

ALEXEI JACCARD Extrait du livre « L’affaire Pinochet. La justice impossible », de Jac Forton,

livre jac fortonEdition L’Entreligne, soutenu par Amnesty International France, Paris 2002, pp 223-224.

Il y a aussi une victime suisse, Alexei Jaccard, dont l’histoire prouvent clairement les liens entre les polices secrètes du Chili et de l’Argentine. Juste après le coup d’Etat de septembre 73, le professeur Jorge Alvarez, militant du Parti communiste chilien se réfugie à Buenos Aires en Argentine où il participe au Comité de soutien pour le Chili. En 1977, l’Argentine aussi vit sous une dictature militaire. Le Comité central du PC argentin se prépare à élire de nouvelles têtes car ses membres sentent qu’ils ont été repérés par la police. A cette époque, on annonce la venue d’Europe de trois personnes avec des fonds pour le comité.

Le 14 mai 1977, Alexei Jaccard arrive de Suisse pour se réunir avec Ricardo Ramirez et Hector Velasquez, membres du Comité de soutien, ainsi qu’avec Alvarez. Jaccard est attendu à l’aéroport par une amie à qui il confie « Ils me suivent depuis l’Europe ». En cours de route, le chauffeur de taxi leur demande si « l’un de vous a des ennuis ? Une voiture nous suit depuis l’aéroport… »

Ricardo Ramirez arrive le lendemain et Hector Velasquez le surlendemain. Les quatre militants se donnent rendez-vous dans un bar le 16 mai. Alors qu’il sort de son hôtel pour se rendre au rendez-vous, Jaccard est soudainement abordé par un groupe d’individus qui l’entrainent vers un véhicule. Il parvient à crier « Je m’appelle Alexei Jaccard, je suis Suisse, ceux qui m’arrêtent sont de la DINA… »

Dans le bar, quelques rues plus loin, Alvarez ne se doute de rien. « Comme Alexei n’est pas venu, je suis parti à mon travail. Un peu après, un contact argentin me dit qu’il y avait des problèmes et que je ferais mieux de partir quelques semaines en vacances… »

Les mêmes civils à l’accent chilien se rendent à la maison dans laquelle vit Hector Velasquez où il est identifié par la domestique. La même nuit, ces civils enlèvent le propriétaire de la maison et ses trois fils. La même chose se passe avec Ricardo Ramirez. Identifié par une domestique, il est enlevé par les fameux civils. On ne reverra plus jamais aucun d’entre eux vivant.

Le 26 octobre 1998, Bernard Bertossa, procureur général du Canton de Genève, lance un mandat d’arrêt international contre le général Pinochet suite à l’accusation de Pauline Jaccard, veuve d’Alexei. Selon la presse suisse, un officier argentin dont le nom n’a pas été révélé aurait avoué avoir participé à l’enlèvement et aux tortures infligées au prisonnier. Il reconnait la remise de Jaccard à la DINA chilienne. La demande d’extradition a été déposée auprès de la police fédérale suisse qui la fait suivre au ministère de l’Intérieur britannique.

Pour Bertossa, « Il serait choquant de libérer pour raisons humanitaires quelqu’un qui est poursuivi pour crimes contre l’humanité. En droit suisse, il est possible de juger Pinochet car notre droit s’applique aux crimes commis à l’étranger contre des Suisses. Les pays d’origine des victimes ont le droit d’agir… »

Mais lorsque Jack Straw libère Pinochet en mars 2000, la justice suisse ne fait pas appel…

Il y a quarante ans disparaissait l’étudiant Alexei Jaccard. L’Université se souvient

photo jaccardEn mai 1977, un étudiant suisso-chilien disparaissait en Argentine. Officiellement, Alexei Jaccard allait voir sa mère malade, qui s’était établie à Buenos Aires avec le reste de la famille suite au coup d’État conduit par Augusto Pinochet en 1973. En vérité, le jeune homme aurait traversé l’Atlantique pour rejoindre des membres du Parti communiste  chilien exilés en Argentine.

Au lendemain de la disparition du jeune homme, étudiant en géographie à l’Université de Genève, ses proches mettent sur pied un comité en vue de retrouver sa trace. Après s’être adressés à l’ambassade d’Argentine, qui les lance sur une fausse piste, sa femme et ses amis genevois organisent des manifestations à l’Université et sur la place du Molard. Ils envoient également un avocat enquêter sur place. Malgré le soutien du Rectorat et du Département fédéral des affaires étrangères, qui effectue diverses demandes auprès des autorités chiliennes et argentines, l’affaire piétine.
Tout laisse à penser le pire: l’étudiant a dû être capturé et éliminé par la police politique dans le cadre de l’opération Condor, menée conjointement par les services secrets du Chili et de ses alliés en Amérique latine, avec le soutien tacite des États-Unis.

Le retour progressif à la démocratie au Chili à partir de 1990 laisse espérer que la lumière soit faite sur le sort réservé à l’ancien étudiant de l’UNIGE. Il faudra pourtant attendre encore dix-sept ans. En 2007, lors du procès de tortionnaires de la prison secrète «Simon Bolivar» à Santiago du Chili, spécialisée dans l’élimination des membres du Parti communiste, la description qui est faite de l’une de leurs victimes semble en effet correspondre à celle de l’étudiant disparu trente ans auparavant. Selon le récit de ses bourreaux Alexei Jaccard aurait été arrêté à Buenos Aires avant d’être transféré à Santiago, pour y être torturé. Il aurait été assassiné deux mois plus tard, sans que son corps ait pu être retrouvé.

L’histoire d’Alexei Jaccard reste un souvenir vivace pour nombre de ses contemporains, y compris à l’Université de Genève. Actuel recteur, Yves Flückiger comptait ainsi parmi ses camarades. Tout comme Aline Helg, devenue depuis professeure d’histoire contemporaine à la Faculté des lettres, et qui soutient aujourd’hui encore l’épouse du disparu. Grâce à la démarche d’un collectif issu de la CUAE au début des années 2000, l’auditoire MR380 d’Uni Mail est baptisé «auditoire des droits de l’homme en mémoire d’Alexei Jaccard». Sa veuve et Aline Helg obtiennent en 2004 qu’une plaque avec une brève explication soit posée à l’entrée de l’auditoire. Elles espèrent toujours que toute la vérité soit faite sur la disparition d’Alexei Jaccard et que son corps soit retrouvé.

Quarante ans après les faits, un collectif Nouvelles générations Chili a également pris le relais pour maintenir vivante la mémoire de l’ancien étudiant et de cette période sombre de l’histoire de l’Amérique latine, à laquelle Genève s’est trouvée mêlée dans les années 1970 et 1980 en accueillant de nombreux exilés chiliens et argentins. Dans cette optique, le collectif plaide notamment pour que l’auditoire soit rebaptisé «auditoire Alexei Jaccard» et que figure un rappel de sa trajectoire ainsi que le contexte historique de sa disparition tragique. — 

Reprise d’article: Journal de l’université de Genève, numéro 140 

Chile y el momento constituyente, conferencia de Alberto Coddou

Presentación de Alberto Raul Coddou McManus, profesor de derecho constitucional en la Universidad Diego Portales sobre « Chile y el momento constituyente » en el cuadro del encuentro de chilen@s de segunda generación de hij@s de exiliad@s politic@s organizado por el colectivo Nuevas Generaciones Chile en la Universidad de Ginebra, Uni-Mail, el 4 de noviembre del 2017.

Video: Alihuen Antileo sobre consulta de los pueblos originarios en Chile

24726018_510245432671311_2068451029_oAlihuen Antileo, de la Plataforma política Mapuche, analiza su participación en el proceso de consulta constituyente del 16 de octubre y 3 noviembre del 2017 organizada por el actual gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, en el cuadro de un proyecto de ley de cambio constitucional tocando a los pueblos originarios de Chile.

Este mensaje fue mandado al colectivo NGChile en la ocasión de la fiesta de solidaridad para los derechos del pueblo Mapuche el 1° de diciembre del 2017.

Soirée mapuche 01. déc.

REMERCIEMENTS

Le collectif NGChili tient à remercier toutes les personnes qui ont participé et contribué à faire de la fête solidaire pour les droits du peuple Mapuche un joli succès. Sans vous on n’aurait pas pu réaliser cette action politico-culturelle :

UN TRÈS TRÈS GRAND MERCI

Au public, votre présence attentionnée et active a renforcé la solidarité pour la visibilité du combat des communautés Mapuche ;

A l’avocate Karina Riquelme Viveros et Cid Sur, pour avoir accepté notre invitation et son exposition claire et brillante sur les cas emblématiques touchant le peuple Mapuche ; à Nestor et Lise de Terre et Liberté Wallmapu qui ont organisé la tournée en Europe.

Aux dirigeants Mapuche et organisations chiliennes pour leurs messages précis et riches en enseignement depuis le Chili : à Héctor Llaitul, dirigeant de la Coordinadora Arauco-Malleco, à Alihuen Antileo, porte-parole de la Plataforma politica Mapuche, à la Red de Apoyo a Ariel Trangol PPM – Wallmapu qui lutte pour sa vie, à Isabel Mayorga de la Comisión Etica Contra la Tortura, pour son fraternel appui ;

A toute l’équipe du Cetim, Raffaele, Melick, Ana, Giselle pour leur précieux soutien et intervention ; à Marcella et Carolina de Argentinos para la Victoria et à Wara – Mapuche Suiza pour leurs présences renforçant les liens entre les deux côtés de la frontière ; à l’Association des Chiliens résidant à Genève pour la diffusion newsletter, au Comité Mémoire et Justice et Tania Marino pour leurs dons solidaires ; à José Ernesto et Lincoyan d’Asso Kimun pour la diffusion et leur aide logistique ;

Aux artistes et DJ’S pour leur talent, leur créativité, un énorme Bravo collectif à Cuper et Milo du groupe Cactus, à Jorge et Josefa de Barlovento, Taguan et Mate du collectif Tropical Blue Masterclash. La partie culturelle n’aurait pas été possible sans la maîtrise de la partie technique, donc chapeau à Paris ! Et aussi au cameraman Patrick.

Aux contacts médias, Alfonso de Hebdolatino, Edwin Perez de Aqui Latinos, Benito Perez qui a eu la gentillesse d’annoncer la soirée dans les pages du Courrier, Juan Gasparini qui a diffusé une interview en direct dans les réseaux sociaux, William de Libradio qui diffusera la conférence dans sa prochaine émission radio.

A tous les bénévoles, pour leur énergie positive et bonne humeur, Sebastian, Daniela, Ricardo, Johan, Francisco.

Finalement un remerciement spécial aux membres du groupe organisateur, Valentina et Ignacio, pour votre force tranquille et sensibilité à la cause du peuple Mapuche.

Dès que le matériel vidéo sera prêt, on diffusera la conférence de Karina Riquelme Viveros sur nos réseaux.

Venceremos ! Marichiweu

Pour le Collectif NGChili

Esteban, Aline, Cecilia

 

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